El Plan de Movilidad, que se aprobará inicialmente en unos días, prevé crear carriles bus para reducir el tiempo de los trayectos en un 30% a partir de 2031.
Reforzar las líneas del autobús urbano, reducir la dependencia del vehículo privado e incentivar las apuestas por los vehículos de bajas emisiones. Son las líneas maestras del nuevo Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS), que el Ayuntamiento prevé aprobar inicialmente en Junta de Gobierno a lo largo de esta semana con la intención de acelerar medidas como modificación de los trazados actuales del TUA para atender peticiones vecinales como el incremento de servicios que pasan por Latores y La Manjoya o la creación de rutas que permita a los vecinos de Colloto poder desplazarse en el bus urbano al HUCA. «La mejora del transporte público es para este gobierno una prioridad absoluta», apunta el concejal de Movilidad, Nacho Cuesta.
El nuevo documento aspira a dibujar la estrategia a medio y largo plazo de la ciudad en búsqueda de varios objetivos ambiciosos. El Consistorio quiere poner en marcha a partir de 2031, cuando vence la actual concesión de TUA, un plan para reducir en un 30% el tiempo medio de todos los trayectos mediante la creación de carriles bus y sistemas sofisticados de priorización semafórica. Para ello ya tiene diseñada una red de «corredores urbanos de altas prestaciones», llamados a posibilitar que «la población pueda acceder a cualquier parte de la ciudad en menos de 30 minutos».
