Pere Navarro traza un camino claro para la movilidad del siglo XXI: Movilidad más eficiente, menos emisiones y coches compartidos como norma. Si lográramos que cada vehículo transporte al menos a dos personas, reduciríamos a la mitad el número de coches, el combustible y las emisiones. Ese es el gran reto actual.
En su intervención, el director de la DGT defendió que el gran salto de eficiencia pasa por subir la ocupación media de cada vehículo. Lo dijo tras repasar el marco regulatorio y señalar que España aún carece de una ley de movilidad integral. En palabras del propio Navarro, la ciudad que resuelva bien la movilidad atraerá inversión y talento. La que no, navegará en el caos. Más contexto oficial en portal de la DGT.
El punto de fricción no es ideológico, sino físico. Mover 1.500 kg para desplazar a una sola persona durante el pico de la mañana es ineficiente. La ecuación que propone el director general es simple: dos ocupantes por coche implican, de media, la mitad de vehículos circulando y, por tanto, la mitad de consumo y la mitad de emisiones. A partir de aquí se ordena todo lo demás: priorizar carriles, coordinar horarios, digitalizar la gestión.
Carriles VAO, peajes blandos y gestión de la demanda:
La DGT plantea un paquete incremental: carriles VAO en los ejes con congestión crónica, ventanas horarias para reparto urbano y prioridad semafórica para el transporte público. Donde no alcance la infraestructura, propone herramientas de gestión de demanda (teletrabajo pactado en días críticos, aparcamiento disuasorio con precio dinámico y aparcamientos de barrio con prioridad para vehículos con dos o más ocupantes).
