La movilidad sostenible es un factor decisivo para garantizar la equidad territorial en el medio rural. Lejos de limitarse al transporte, el concepto engloba la posibilidad real de acceder a servicios esenciales —salud, educación, cultura o administración— en condiciones de igualdad.
La movilidad ha dejado de ser un fenómeno meramente técnico para convertirse en una dimensión estructural de la cohesión territorial. En los territorios rurales de la España Verde —Galicia, Asturias, Cantabria y Euskadi—, los déficits de conectividad física y digital comprometen el acceso a servicios básicos, la calidad de vida de sus habitantes y las posibilidades reales de repoblación efectiva (OCDE, 2022; MITECO, 2023).
Frente a ello, la noción de movilidad sostenible implica mucho más que la reducción de emisiones: se trata de asegurar la accesibilidad equitativa al conjunto de oportunidades y derechos vinculados al territorio. Esta accesibilidad es especialmente crítica en el medio rural, donde la baja densidad de población y la dispersión geográfica hacen inviable la implantación de redes convencionales de transporte público (MITMA, 2022). En este contexto, nuevas soluciones adaptadas —como el transporte a demanda, las plataformas digitales colaborativas, la movilidad eléctrica comunitaria o los servicios móviles integrados— han empezado a emerger como alternativas reales.
El presente estudio se enmarca en la serie “España Verde Rural 2025” y tiene como objetivo identificar, analizar y evaluar modelos emergentes de movilidad rural sostenible implementados entre 2021 y 2024. A través de un enfoque comparado multiterritorial y una selección de 10 iniciativas reales, se busca aportar evidencias que sirvan tanto para la toma de decisiones políticas como para la acción local.
